La colorimetría personal parte de una idea simple: tu piel, tus ojos y tu pelo tienen un subtono (cálido, frío o neutro) y un nivel de contraste entre ellos. Esa combinación determina qué colores de ropa hacen que tu cara se vea descansada y luminosa, y cuáles la apagan.

Las cuatro temporadas, en corto

  • Primavera: subtono cálido, colores claros y brillantes. Cámel, coral, verde manzana.
  • Verano: subtono frío, colores suaves y apagados. Azul empolvado, malva, gris perla.
  • Otoño: subtono cálido, colores profundos y terrosos. Mostaza, terracota, verde oliva.
  • Invierno: subtono frío, colores intensos y de alto contraste. Negro puro, blanco frío, fucsia.

Qué mide realmente un test

Un test serio de colorimetría no pregunta "¿qué color te gusta?": pregunta por tu subtono (venas verdosas o azuladas, cómo reacciona tu piel al sol), tu nivel de contraste natural entre pelo y piel, y a veces tu color de ojos. De ahí sale la temporada, no de una preferencia estética.

Test online vs. asesoría presencial

Una asesoría presencial con telas de prueba bajo luz natural es la referencia más precisa, pero cuesta dinero y una cita. Un cuestionario bien diseñado —que pregunte por rasgos objetivos, no gustos— acierta la temporada en la gran mayoría de los casos y es gratis e inmediato. Para el 90% de la gente, es más que suficiente para empezar a vestir mejor.

Dónde encaja sello

El test de colorimetría de sello son 4 pasos centrados en subtono, contraste y rasgos objetivos, no en gustos. Al terminarlo obtienes tu temporada y, a partir de ahí, cada outfit que te propone el sistema se queda dentro de esa paleta automáticamente.